Lambchop: Aw C´Mon/No You C´Mon
(Merge/2004)
Cuentan que un día Kurt Wagner se sentó a hacer canciones e imaginó una melodía para cada momento del día, para cada día de la semana, para cada semana del año… Cuando quiso darse cuenta, todo estaba lleno de música, así que decidió escribir su propia banda sonora. Podemos imaginar que así nacieron estos dos discos.
Lo importante no es preguntarse el porqué de los dos álbums, ni siquiera el porqué de la selección o el orden de las canciones en cada uno de ellos. Tampoco deberíamos plantearnos si existe una voluntad de hacer un disco más triste y otro más optimista. Son, simplemente, un par de entregas enormes que podrían haber aparecido con una distancia de 3 o 4 años entre sí y nadie habría sospechado nada, y son dos porque quien los ha realizado no teme al vacío creativo ni está dispuesto a sacrificar la belleza y la inspiración en favor de la comercialización.
“Aw C´Mon” y “No You C´Mon” rescatan por momentos el espíritu más soul y luminoso de “Nixon” (“Being Tyler”, “Four pounds in two days”), los susurros de “Is a woman” (“Listen”) y algunos retazos de buen country (“About my lighter”) que aún laten en la banda de Nashville. Kurt Wagner abandona el falsete (quizá problemas con el tabaco) que tan buenos resultados le dio en el pasado para dramatizar con una voz más grave el tono de las canciones, y con ayuda de elegantes arreglos de piano y cuerda, junto a un exquisito componente rítmico, llega a flirtear con el jazz (“Gusher”).
Hay canciones que tienen el indiscutible cuño para convertirse en clásicos, como “Steve Moqueen”, “Something´s Going On”, “Low ambition”…; canciones que sorprenden con arrebatos rockeros, como “Nothing Adventurous Please”; o temas de gran fragilidad como “There´s still time”, “The producer” o “Each time I bring it up it seems to bring you down”. Canciones para todos los gustos que seguro estarán entre las mejores de este año.
Lambchop han querido celebrar sus 10 años de existencia con el mejor homenaje que podían brindarle a sus seguidores, una hora y media de música de gran belleza y dos discos que crecen en cada escucha.
30/04/04