De Nens - Joaquín Jordà

Decididamente, deberíamos revisar nuestras definiciones de \"atrevimiento\". En \"De Nens\" (\"De Niños\"), más allá de en los casi 190 minutos de metraje, el atrevimiento radica en su fondo, ya que su aspecto formal es más bien discreto, salvando ciertas situaciones \"teatralizadas\" que no aportan mucho a su enorme impacto.

Porque si los documentales se tiran una hipótesis a sus espaldas para defenderla, en este caso ésta es mucho más pesada y atrevida. Jordà tiende a defender que existe un amor posible y verdadero de los adultos hasta los niños, sin que necesariamente deba materializarse en un terreno sexual. Entramos entonces en el llamado \"Escándalo de pederastia del Raval\", una denuncia de abusos a niños cometidos en el corazón del Barrio Chino de Barcelona (El Raval) en 1997, y que en 2001 llevó al educador infantil Xavier Tamarit y Jaume Lli a la cárcel.

Tamarit reconoció abiertamente sus tendencias afectivas centradas en los menores, y por eso decidió someterse a un tratamiento de castración química, de modo que no pudiera llevar su afecto a su sexualidad. \"De Nens\" se recrea en el juicio, comprobando la actitud vehemente de un juez contra los acusados, pero eso no es todo.

El Barrio Chino ha tenido diversas actuaciones urbanísticas destinadas a \"ordenarlo\", pero que han afectado a la esencia del mismo, forzando expropiaciones de pisos a cambio de míseras compensaciones económicas. Este hecho propició una división en el movimiento vecinal, de manera que surgió la asociación \"Taula del Raval\", escindida de la \"Associació de Veïns del Raval\", presentada en el documental como más complaciente con las actuaciones del Ayuntamiento. La pertenencia de Tamarit a \"Taula del Raval\" es vista como un hecho que ayudó a su denuncia.

Entrar a valorar la credibilidad o no que merezcan los planteamientos de Jordà es algo que ocuparía mucho espacio. Resumiendo, sería presentar dudas acerca de que es lo que pasó realmente entre los condenados, pero constatar, como barcelonés que es uno, que el Barrio Chino (o Raval, como se le conoce ahora) es una realidad difícil, una patata caliente que las autoridades no han sabido cocinar bien, y que tardará años en definirse, ya sea fiel a su historia o más dócil a los poderes políticos de turno.

De todos modos, a nivel cinematográfico en el sentido estricto “De Nens” es un golpe muy duro al estómago, la conciencia y los cánones del cine actual, incluso al del documental, a priori más propicio al mencionado atrevimiento, con el precedente de productos como “En Construcción”, más poliédricos pero con fondo indefinido. Para guardar junto a su anterior y excelente “Mones com la Becky” (2001). Esperemos que salga pronto de su refugio en el Cine Verdi de Barcelona.
Jordi Trenzano 15/04/04
comentarios

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Siento que se haya podido ver tan pocos dias. Es un buen tratamiento para la enfermedad de vivir en una falsa realidad.
Escrito por angela
09/07/04
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